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Introducción

Hace unos años los hurones eran cosa de unos pocos. No eran animales de compañía demasiado habituales en nuestro país, pese a que en Estados Unidos llevan años siendo la tercera mascota más popular solo por detrás de los gatos y los perros. Sin embargo, en los últimos años, los hurones han ido ganando más y más popularidad en España y, hoy en día, son muchos los hogares que cuentan con al menos un hurón. Esto trae consigo avances muy positivos, como es la mayor demanda de productos, cuidados y atención sanitaria de calidad que probablemente acabe traduciéndose a corto plazo en una mejor oferta de servicios que mejoren la calidad de vida de los animales. Con todo, por desgracia, el aumento de popularidad de los hurones también conlleva muchas desventajas, entre las que cabe destacar el aumento de prácticas de mala cría enfocadas a la búsqueda de beneficios rápidos, y el incremento del número de abandonos de hurones en nuestro país.

Todos los años aumenta en España el número de hurones que son abandonados o cedidos a protectoras sin ánimo de lucro y que por medio de voluntarios hacen una gran labor para rescatar a estos animales, tratar sus enfermedades y buscarles una nueva familia donde puedan empezar de cero. Por desgracia, esta no es una situación exclusiva de España, sino que se trata de una realidad que también se repite en otros países. En Australia, por ejemplo, el abandono de hurones ha aumentado de forma tan exponencial que incluso empieza a considerarse la posibilidad de que, si tiendas y criadores por igual siguen trayendo al mundo hurones al ritmo actual, no pasará mucho tiempo antes de que se tenga que recurrir a la eutanasia de muchos de estos animales sin familia, como ya sucede en el caso de perros y gatos en este país (Victoria Ferret Society, 2012).

Pero ¿cuáles son las causas para que aumenten estos abandonos? Los voluntarios, trabajadores y colaboradores de protectoras creen que la compra impulsiva de estos animales es el principal problema. Demasiadas personas llegan a la decisión de sumar un hurón a sus vidas movidos por el deseo de tener un cachorro adorable y juguetón sin pararse a pensar en la complejidad de sus cuidados, en sus diversos problemas de salud y en la atención más exhaustiva que necesitarán a medida que vayan envejeciendo.

Un desafío adorable

Parte del problema es que los hurones requieren unos cuidados muy específicos y poseen un carácter muy particular que en poco o nada se asemeja al de otros animales domésticos más comunes. Los hurones son animales con tendencia a morder, sobre todo si no se les dedica el tiempo y la atención suficientes para corregir este comportamiento. También son extremadamente curiosos, lo que les lleva a idear todo tipo de travesuras que con mucha frecuencia pueden resultar peligrosas. Después de todo, no son pocos los casos de hurones que fallecen o se extravían a causa de accidentes domésticos o casas mal acondicionadas. Todos sabemos que los hurones son también ladrones excepcionales, que cogerán cualquier cosa que tengan a su alcance y la tomarán como propia, lo que les llevará esconderlas en los lugares más insospechados, algo que en ocasiones puede producir a sus propietarios más de un inconveniente.

Su dieta es muy particular y no necesariamente económica. Esto es algo que muchas personas no tienen en cuenta cuando deciden comprar o adoptar un hurón, ya que, además, caer en información errónea acerca de los cuidados de estos animales es algo muy sencillo. Por este motivo, son muchas las personas que no son conscientes de las necesidades alimentarias específicas de estos animales hasta que ya tienen uno en casa. Del mismo modo, aspectos como el olor o la propia higiene pueden jugar en contra de los hurones, dado que muchos propietarios se dan cuenta cuando el hurón ya está en casa de que les molesta su olor o pierden la paciencia cuando ven que en algunos casos el proceso requerido para que comiencen a utilizar sus esquineros es largo y complejo.

Además, por si todo lo anterior fuera poco, los hurones son animales increíblemente activos. Pese a que necesitan entre 16 y 18 horas de oscuridad completa, los hurones son animales que requieren al menos tres horas de ejercicio físico diario y demandan mucha atención e interacción por parte de sus compañeros humanos durante sus horas de juego. Dada su curiosidad innata, su agilidad y su habilidad para realizar travesuras, también resulta necesario acondicionar la casa antes de la llegada de un hurón y, por lo tanto, adaptar un poco los diferentes espacios a su alcance para evitar peligros y minimizar problemas.

Teniendo en cuenta todo esto, hasta resulta curioso que hayan logrado convertirse en animales tan populares, pero lo cierto es que los hurones fueron domesticados hace más de 2000 años y su popularidad como animales de compañía se remonta a varios años atrás en el caso de algunos países. Son animales adorables, inteligentes, cariñosos y payasos, sobre todo muy payasos. Su danza de guerra, sus saltos y sus carreras, unidos a su espíritu despreocupado, los convierten en cachorros eternos.

Con todo, la esperanza de vida de los hurones ha disminuido en gran medida en los últimos años y en la actualidad gira en torno a los 5 años. Es cierto que hay casos registrados de hurones que superan con creces esta media, pero no suele ser lo más habitual. Los hurones son además propensos a una gran lista de enfermedades y son más dados a contraerlas a medida que envejecen. El insulinoma, los problemas adrenales, los tumores pancreáticos y diversos tipos de cáncer son los problemas de salud más habituales a los que deben hacer frente. Algunas de estas enfermedades están principalmente asociadas a la dieta o a la castración, pero lo cierto es que la genética también tiene un peso importante en muchas ellas. Los tratamientos son caros, los veterinarios costosos y a veces incluso resulta complicado dar con profesionales con conocimientos de hurones. Todo esto hace que encontrar nuevas familias para hurones abandonados de cierta edad sea una labor muy complicada y que el trabajo de las protectoras dedicadas a este tipo de animales sea muy duro y emocionalmente agotador.

El abandono de hurones en España

Algo que sorprende mucho en España a las personas ajenas al mundo del hurón o a los recién llegados es que, al igual que en el caso de perros y gatos, el abandono es un problema cada vez más grave y que, por desgracia, se encuentra a la orden del día. Esto hace que las adopciones no sean siempre la primera opción a la hora de adquirir un hurón debido al desconocimiento de que se trata de una posibilidad más, algo que sin duda hace que los hurones en busca de familia no tengan tanta visibilidad como sucede con otras especies.

En España en estos momentos hay solamente en activo dos protectoras dedicadas únicamente al rescate y cuidado de hurones: Huronlife, que trabaja en la península, y Ahuca, que se centra en los casos que tienen lugar en las islas.

Huronlife

Huronlife
Huronlife comenzó su andadura como protectora de hurones a mediados del año 2010 en la Comunidad Valenciana y como respuesta a lo que era una evidencia para los propietarios de hurones: el hecho de que cada día eran más populares como mascota y por desgracia cada día era mayor también el número de abandonos. Con el paso del tiempo, los fundadores de Huronlife se percataron de que el problema no era solamente una necesidad local. Por ese motivo decidieron inscribirse en el Registro Nacional de Asociaciones y dar cobertura en el resto de la península.

Huronlife es un grupo de amantes de los hurones y juntos trabajan, sin ánimo de lucro, para garantizar el bienestar y los derechos de estos curiosos animales, que son perfectas mascotas pero que requieren unos conocimientos y cuidados específicos.

Es importante recalcar que absolutamente todos los integrantes de Huronlife colaboran con la asociación de forma voluntaria. No es su trabajo, si no su tiempo libre el que invierten en ayudar a estos pequeños.

Ahuca

Ahucalogo
Ahuca, Amigos de los Hurones en Canarias, nació en 2013 cuando sus fundadores se percataron de que había una necesidad real de crear en las islas una asociación sin ánimo de lucro que se hiciera eco de los casos de hurones sin familia para mejorar su calidad de vida y, al mismo tiempo, fomentar y difundir buenos cuidados entre los propietarios de estos animales.

Antes de la aparición de Ahuca, las redes sociales y las páginas de venta de artículos usados eran las plataformas más habituales de difusión para regalar, ceder o incluso intercambiar hurones por objetos en este territorio. Poco a poco, los fundadores de Ahuca se dieron cuenta de que siempre eran las mismas personas las que se ponían en contacto con los responsables de estos anuncios para tratar de ayudar a los animales y, a medida que los casos se iban sucediendo, fueron cada vez más conscientes de que en las islas había una importante falta de información de calidad en lo que respecta a los cuidados de estos animales. La gran cantidad de cazadores que continuaban alimentando a sus hurones a «la vieja usanza» con dietas basadas en leche con gofio, queso, restos de comida de casa, quizás algo de pienso y, con mucha suerte, alguna cabeza de conejo; y las tiendas de animales que vendían y recomendaban piensos repletos de cereales eran un problema a la hora de difundir información adecuada.

Los hurones que necesitaban ayuda y la gente que necesitaba información fueron los dos motivos principales que propiciaron la aparición de Ahuca. En un primer momento, en noviembre de 2013, comenzaron a hacerse cargo de hurones por medio de Huronlife, que les prestó todo su apoyo en sus comienzos, hasta que finalmente se dieron de alta de forma oficial en mayo de 2014.

Un análisis desde dentro

Los miembros de Huronlife y Ahuca han colaborado de forma activa con la Furopedia en la elaboración de este artículo y nos han concedido su ayuda para ofrecer un análisis más objetivo de la situación de los abandonos de hurones en España en 2017 (fecha de realización de este estudio) por medio de la siguiente encuesta que incluimos a continuación.

1.- ¿Qué opinas de la situación de los hurones en España?

Huronlife

Los hurones en España llevan años pasando por una situación complicada, que no tiene visos de mejorar a corto plazo.

Por un lado, tenemos el problema de la caza: siendo un tema tan reconocido a nivel de perros y que tantas conciencias remueve, nadie se acuerda de los hurones que también son utilizados como instrumentos de caza. Como todo, hay cazadores que tienen a sus animales en buenas condiciones y no se puede generalizar, pero existen muchos casos de hurones que se escapan o los sueltan durante la caza, de huronas a las que preñan año tras año, etc. Por otro lado, tenemos el problema de la «moda» del hurón como animal de compañía. Según un informe del Gobierno en relación al sector de los animales de compañía, el porcentaje de hogares con hurones desde el año 2012 al año 2015 se ha incrementado un 774 %.

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Aunque no disponemos de datos oficiales de 2016 y 2017, tenemos claro que la tendencia sigue al alza. Nosotros somos los primeros en decir y desear que los hurones sean considerados por todo el mundo como lo que son, unos maravillosos compañeros. Sin embargo, la mayoría de la gente que coge a un hurón, por desgracia lo hace sin haberse informado debidamente de las necesidades específicas de estos maravillosos pequeños y ello repercute directamente en el número de abandonos.

Por otro lado, a nivel legislativo aún están muy desprotegidos: las leyes de protección animal están hechas para perros y, en menor medida, para gatos, pero en el caso de todos aquellos animales mal llamados exóticos (que son todos los demás), muchas veces no quedan especificados como animales de compañía y quedan fuera del alcance de dichas leyes; aunque también es cierto que poco a poco se van consiguiendo avances como la obligación de chipar en casi todas las comunidades autónomas.

Por último, está la situación de atención veterinaria: al ser un animal de compañía aún minoritario, el conocimiento en España sobre hurones por parte de muchos veterinarios dista mucho de ser adecuado. En muchas localidades aún es difícil encontrar veterinarios con amplia experiencia en hurones, si bien es cierto que cada vez va habiendo más, sobre todo en las grandes ciudades.

Ahuca

Creo que son los grandes olvidados de las islas. Son varios los frentes que tenemos abiertos, por un lado está la caza con podenco canario y hurón, que nos lleva a situaciones de abandono o «pérdida» de hurones en zonas de caza, además de las condiciones en que viven muchos de ellos y que son totalmente inadmisibles, y por otro lado tenemos el creciente interés del hurón como mascota de moda en las islas, lo que ha dado rienda suelta en los últimos años a la aparición de infinidad de «juntahurones», que crían de forma indiscriminada e irresponsable. Además, el desconocimiento por parte de muchos veterinarios que siguen llevando a cabo prácticas hoy en día desaconsejadas (castraciones prematuras o desglandulación) y que no informan, por propio desconocimiento, a los dueños de hurones de cuestiones como el fotoperiodo o la importancia de una buena alimentación no ayuda en absoluto a los hurones de las islas.

2.- ¿Ha aumentado el número de abandonos de hurones en España en los últimos años?

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Indiscutiblemente sí. Ante todo, explicar que los datos de los que disponemos son únicamente de los animales que entran en Huronlife, y su número es muy variable, puesto que depende de la disponibilidad de casas de acogida y en los años 2014 y 2015, hemos sido menos de los que somos ahora.

Desde sus comienzos, a mediados de 2010, Huronlife ha atendido a más de 600 hurones, repartidos de la siguiente manera:

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¿Cómo podemos valorar entonces el incremento en el número de abandonos? Por la procedencia de los animales que recogemos: en los primeros años de funcionamiento, el 80 % de las entradas procedían de cesiones de particulares, siendo más habitual la cesión de una camada entera y tan solo el 20 % restante procedían de animales encontrados en la calle o avisos de perreras. Sin embargo, en el último año y medio, se han invertido las tendencias: el 80 % de los avisos que recogemos son de animales encontrados en la calle o que están en perreras municipales, y sabiendo que los hurones son animales domésticos que no sobreviven más allá de unos pocos días por sí mismos, pues el número lo dice todo. El dato quizás más significativo que podamos aportar es el de 2016 comparado con lo que llevamos con 2017 (hasta 31 de Julio): en 2016, con unas 10 casas de acogida operativas de media, atendimos a 70 animales; en lo que llevamos de 2017, con unas 13 casas operativas de media, llevamos casi las mismas entradas que en todo el año pasado. Otro dato relevante es el número de avisos que no podemos atender directamente por no tener sitio en las casas de acogida, que por desgracia, cada vez son más frecuentes.

Ahuca

En 2013 la asociación sólo estuvo en funcionamiento los meses de noviembre y diciembre, y en esos meses tuvimos 2 casos.

En 2014 fueron 14 los hurones que llegaron a nosotros, 6 de ellos cedidos por sus familias y 8 encontrados.

En 2015 tuvimos de nuevo 14 hurones en la asociación, de nuevo 6 cedidos por sus familias y 8 encontrados.

En 2016 tuvimos 10 hurones en la asociación, 6 de ellos cedidos y 4 encontrados.

En 2017 solo han entrado en la asociación 3 hurones, 2 de ellos cedidos. Por falta de medios y recursos, principalmente en cuanto a casas de acogida se refiere, hemos dicho que no a 7 hurones a lo largo de este año. Porque sin casas de acogida no podemos hacer nada.

Afortunadamente el número de hurones que llegan a la asociación no ha aumentado de forma llamativa en los últimos años, pero esto no significa que no exista un problema. La mayoría de los hurones que se pierden o son abandonados en los montes y barrancos de las islas fallecen en poco tiempo, y al tratarse de animales de madrigueras son considerablemente más difíciles de encontrar y ayudar que, en este caso, sus compañeros los podencos, por poner un ejemplo.


3.- ¿Cuáles son las principales causas de abandono?

Huronlife

La principal causa de abandono que tenemos es la falta de conocimiento del animal que se mete en casa.

De los animales que recogemos de la calle o de perreras no podemos conocer directamente el motivo, puesto que su procedencia es desconocida en casi todos los casos, de modo que los datos que aportamos son de cesiones de particulares.

Contrariamente a lo que la gente pueda pensar, más de la mitad de los animales que llegan a nosotros son jóvenes, menores de año y medio: en estos casos, la causa más frecuente de abandono es por el celo aunque no se diga directamente. Cuando entran en celo, empiezan a oler mal, pueden cambiar el carácter y volverse más agresivos. También está la problemática de las hembras a las que hay que cortarles el celo. El 90 % de los animales que recogemos (no solo de particulares) vienen en celo, en muchos casos prolongado. Por desgracia, mucha gente no sabe cómo es el celo en hurones y cuando entran, no quiere gastarse el dinero en cortárselo.

Cuando los hurones son más mayores, el motivo esgrimido con más frecuencia es la «falta de tiempo», aunque la triste realidad es que en muchos casos son animales enfermos a los que no están dispuestos a atender. En resumen, el motivo viene a ser el mismo: no gastarse el dinero en veterinario, ni hacer los sacrificios personales que requiere atenderlo.

Por último, el siguiente motivo más habitual es que el animal «muerde». Si bien es cierto que hay hurones que llegan con importantes problemas de socialización, la mayor parte de los animales que nos ceden porque «muerden» no son lo que podemos considerar mordedores: son pequeñajos a los que no se les ha prestado las atenciones necesarias; cuando se les presta, el animal deja de morder. Animales con problemas serios de socialización, entran mayoritariamente procedentes de perrera o de la calle y solo en contadas ocasiones proceden de particulares.


Ahuca

La mayoría de cedentes suele alegar la falta de tiempo, algunos se mudan y no se los pueden llevar, algún embarazo nos hemos encontrado, y también personas que, aunque lleven años conviviendo con el hurón, te dicen que no han sabido «hacerse» con él. Pienso que la gente no se informa lo suficiente, no tiene paciencia y la concepción que muchos tienen de lo que es un hurón antes de tenerlo no coincide con la realidad. No es un peluche. No es una mezcla entre un perro y un gato. No es un bien del que presumir. Es un ser vivo, y la gente lo olvida.


4.- ¿Creéis que se ha avanzado en los últimos años en cuanto al conocimiento de los cuidados de los hurones?

Huronlife


Por un lado, sí que creo que hay cada vez más gente que es consciente de la necesidad de informarse debidamente antes de tener a un hurón en casa. También creo que es más fácil encontrar lugares donde informarse. Pero por otro lado, también hay mucha «desinformación» al alcance de la mano en internet, que hace que mucha gente, aunque se moleste en leer, adquiera malos conocimientos sobre ellos.

También hay muchos veterinarios muy desinformados: los conocimientos sobre hurones van evolucionando con los años, y cosas que se recomendaban hace unos años, a día de hoy está probado que no son buenas. Sin embargo, muchas de ellas se siguen recomendando, por no estar especializados y por tanto no estar al tanto de los progresos que se van consiguiendo.


Ahuca

Al menos lo intentamos. Hemos tenido la suerte de toparnos con algunos veterinarios que han hecho mucho bien a la situación de los hurones en Tenerife, como es el caso de Guzmán Melendo, que ha sido un activo colaborador de la asociación durante años. Además, muchas tiendas de animales con las que hemos hablado han empezado a recomendar piensos adecuados para ellos y algunas se han negado incluso a vender piensos específicos de hurón tras conocer los posibles problemas que pueden provocar. También hemos contado con el apoyo de otras asociaciones de animales y organizaciones para la difusión de la información, y atendemos a través de nuestras redes sociales muchas preguntas sobre los cuidados adecuados de los hurones, lo que al menos demuestra que hay un aumento en el interés por atenderlos mejor.


5.- ¿Cómo trabaja la protectora?

Huronlife

Nuestra labor se basa en 2 pilares: primero, la atención tanto veterinaria como de socialización a los animales que recogemos. No disponemos de sede física y funcionamos por casas de acogida, por lo que nuestra disponibilidad de espacio es muy limitada. Por este motivo, siempre damos prioridad de entrada a los animales que más lo necesitan, que son aquellos encontrados en la calle (generalmente en mal estado, ya que los hurones son domésticos y no sobreviven más allá de unos pocos días por sí mismos) y a aquellos procedentes de perreras municipales que no disponen de instalaciones ni de personal preparados para atender a estos pequeños que en muchos casos proceden de la caza. También atendemos animales en situación de decomiso judicial y damos entrada a animales que han recogido otras protectoras (cuando no tenemos espacio, siempre ofrecemos asesoramiento telefónico o en persona si hay algún colaborador cerca) y de particulares que ya no los quieren. Muchos de estos animales vienen con problemas de salud y/o de socialización (muerden).

El otro pilar de nuestra labor es el asesoramiento, formación y concienciación: nuestros voluntarios participan en varios foros, ayudando a gente sin experiencia a adquirir los conocimientos necesarios y específicos sobre estos pequeños antes de tenerlos; ayudarlos a interpretar al animal que tienen delante y reaccionar acorde a ello (no es lo mismo un hurón que muerde por miedo, que uno de esté poco socializado o que sea bruto jugando). Por último, impartimos charlas de formación dirigidas a dar a conocer las necesidades básicas de estos maravillosos pequeños.

Actualmente, disponemos de 16 casas de acogida (si bien no todas pueden estar operativas a la vez por diversas circunstancias), repartidas de la siguiente manera:


  • 4 en Barcelona
  • 5 en Madrid
  • 2 en Valencia
  • 2 en Sevilla
  • 1 en Murcia
  • 1 en Baleares
  • 1 en Ciudad Real

También tenemos 2-3 voluntarios habituales, de largo plazo, que nos ayudan principalmente con labores de gestión de las redes sociales y con el mercadillo solidario. Cuando nos entra un aviso, lo primero que hacemos es, en función de dónde sea, hablar con las casas de acogida más cercanas, para ver su disponibilidad. En caso de poder hacerse cargo, les pasamos el contacto y ya se encargan ellas directamente de la recogida del animal. En caso de no haber sitio cerca, o simplemente que sea un aviso de una provincia en la que no tenemos casas, siempre ofrecemos la posibilidad de hacernos cargo del animal donde haya sitio si nos lo hacen llegar. Por último, en caso de no tener sitio (como por desgracia nos ocurre con cierta frecuencia), tomamos nota del aviso, ofrecemos asesoramiento (telefónico y cuando es posible, en persona), remitimos a foros de más gente con hurones para que puedan difundir y cuando se libera una casa retomamos el contacto.

Una vez el animal entra, prima la atención al animal, tanto veterinaria como de socialización. Si un animal entra enfermo, hasta que no tiene el alta veterinaria, no se entrega en adopción. Si es una enfermedad crónica, se queda en acogida permanente a cargo de la protectora hasta su fallecimiento.

Nuestros adoptantes pasan un proceso que consta de un cuestionario en 2 etapas y entrevista telefónica. El objeto de los cuestionarios es asegurarnos que se tienen todos los conocimientos básicos necesarios para tener un hurón.


Ahuca

Contar con colaboradores para una asociación de hurones en las Islas Canarias no es fácil, y somos un pequeño grupo de personas. A día de hoy estamos activas tres personas y contamos con dos casas de acogida permanentes para los hurones Lili e Ivar.

Cuando nos llega un aviso de un huroncito lo primero es recogerlo y valorar su situación. Si tiene una necesidad urgente de atención veterinaria le llevamos a alguno de los veterinarios que colabora con nosotros (uno en Tenerife y otro en Gran Canaria) y se valora su situación. Si no es necesario que se quede ingresado irá a una casa de acogida donde permanecerá hasta que encuentre un hogar definitivo. Todos los hurones de la asociación van al veterinario inmediatamente o al poco de llegar a nosotros para una evaluación inicial de su estado y se les realiza un coprológico, además de las pruebas que los veterinarios consideren oportunas. Generalmente se les realizan al menos tres revisiones mínimo antes de ser dados en adopción, y una vez van con sus nuevas familias los hurones tienen al día la vacuna del moquillo, el chip identificativo y el implante suprelorin para controlar el celo si tiene la edad adecuada, o para prevenir problemas de las glándulas adrenales si el hurón llega a nosotros castrado (en este último caso se habla con el adoptante sobre el tema antes de formalizar la adopción).


6.- ¿Cómo se puede ayudar a la protectora?

Huronlife

Para que la protectora pueda seguir desarrollando su labor, es preciso mantener un equilibrio entre 3 factores, todos igual de importantes para asegurar un correcto funcionamiento:

  • Por un lado, los animales que se recogen y que son la parte más visible: sin casas de acogida no podemos atender a más animales. El punto sin duda que más complicaciones genera es que no juntamos a las acogidas con nuestros hurones (salvo que ya sean permanentes): hacemos turnos para atenderlos. El otro punto, es la limitación geográfica: por nuestro tamaño y organización, nos es completamente inviable tener casas de acogida en más provincias de las que estamos.
  • Por otro lado, están los adoptantes: si no salen pequeños adoptados, no tenemos sitio para atender a otros. Los adoptantes son tan imprescindibles como las casas de acogida.
  • El tercer factor es el económico: toda nuestra financiación es particular (socios y padrinos, teamers, mercadillo solidario y donativos) y es más que limitada, por lo que tampoco nos sería posible aunque fuésemos el doble de casas, atender al doble o al triple de animales. Los únicos gastos que repercutimos en nuestros adoptantes son el chip, vacunas (cuando hay que ponerlas), el implante y un donativo de 30 € que solicitamos para poder seguir con nuestra labor. Si el adoptante no puede venir a recogerlo, se envían a su cargo. Todo el resto de los gastos ocasionados por los animales que salen adoptados los asume la protectora. También están las acogidas permanentes: enfermos crónicos a los que se atiende de por vida y que son gasto veterinario permanente.

Si alguien no puede hacerse socio, teamer, padrino, casa de acogida o adoptante pero también nos quiere ayudar, puede hacerlo comprando en nuestro mercadillo solidario (aprovechamos para aclarar que no es una tienda, sino nuestras casas de acogida y voluntarios los que lo llevan de manera altruista), haciendo manualidades para poder vender, llevando a cabo una iniciativa solidaria a beneficio de la protectora, o simplemente ayudando a difundir cada caso y dándonos a conocer. También se nos puede ayudar con donativos en especie (alimento, jaulas, accesorios aptos para hurones) para las casas de acogida.


Ahuca

Las personas que estén en las islas pueden colaborar principalmente como casa de acogida, que nos hace verdadera falta. Además, pueden realizar donativos materiales de pienso, lecho, comida húmeda para las recuperaciones, etc. Las personas que están más lejos pueden colaborar de diferentes maneras:


  • Mediante un ingreso o transferencia a la cuenta de Ahuca (Banco Santander): 0049 - 5320 - 54 - 2218222945
  • Haciendo un ingreso a través de PayPal (como transferencia a familiar o amigo). Cuenta: a.ahuca@gmail.com
  • Uniéndote a nuestro grupo de teaming, realizando un microdonativo de un euro al mes.https://www.teaming.net/ahuca


Conclusiones

Por desgracia, tal y como se puede deducir de las experiencias y los datos aportados por las dos únicas protectoras dedicadas al rescate de hurones en España, la situación de abandono de estos animales parece empeorar progresivamente año tras año, pese a que hoy en día contamos con más información de calidad que nunca. Se trata de una realidad muy triste y de difícil solución, sobre todo debido a la poca visibilidad que tienen los abandonos de estos animales en comparación con la que obtienen los casos similares de otras mascotas más comunes como pueden ser los perros y los gatos. A esto habría que sumarle el menor número de interesados en sumar a sus vidas la compañía de un hurón o los intereses específicos a la hora de hacerse con uno, como puede ser el color o el tipo de pelaje y que hace que la situación de los hurones albinos o sables, los que más abundan en protectoras, sea incluso más desfavorable. Pese a todo, contamos con varias opciones al alcance de nuestra mano para poder ayudar a las protectoras y entre todos mejorar poco a poco la situación de estos animales.


  • Adopta a un hurón
  • Hazte casa de acogida de Ahuca o Huronlife
  • Realiza donaciones de dinero, alimento o material
  • Compra en La Huronera, la tienda solidaria de Huronlife
  • Hazte teamer por solo un euro al mes de Ahuca y Huronlife
  • Sigue las páginas de las protectoras en las redes sociales y difunde sus casos
  • Haz que su labor sea más conocida entre tu círculo de amigos y familiares
  • Conciencia a las personas de tu entorno interesadas en tener un hurón acerca de la importancia de ofrecerles buenos cuidados y la responsabilidad que conlleva

Agradecimentos: No podemos acabar esta entrada sin darles las gracias a Ahuca y a Huronlife por toda la ayuda prestada para la realización de este artículo. Muchísimas gracias por vuestro apoyo y por toda la dedicación que ponéis para mejorar la vida de los hurones que rescatáis.

Referencias bibliográficas Victoria Ferret Society. (2012). Friends of Ferrets. Australia: Victoria Ferret Society. Recuperado de: http://vicferrets.org.au/friends-of-ferrets/ [Consultado: 04/11/2017].